Katherine
Okey, definitivamente yo la había cagado por completo. El ruido en mi mente era imposible de detener. Me sentía una tonta y la culpa no quería abandonar mi consciencia. Sé que me equivoqué, y una vez, debí de haberle hecho caso a mi mente, en vez de al deseo. Desde el primer momento supe que acostarme con él, e incluso el simple hecho de que Damon me besara, estaba mal, pero me dejé llevar y perdí la cabeza. Ahora yo estaba sufriendo las verdaderas consecuencias. Para ser sincera, el