Mundo de ficçãoIniciar sessãoBastó solo una noche para que Nathaniel apareciera bajo mi balcón, escondido entre los arbustos solo para verme. Mi corazón se hinchó y mi sonrisa se ensanchó cuando lo descubrí la primera vez, con un lirio entre sus manos, que besó al verme, elevando después en el aire como si me lo dedicara, haciéndome ruborizar. La mañana siguiente lo primero que hice por inercia fue buscarlo desde mi balc&oa







