A medida que avanzaba la tarde la música se fue haciendo más fuerte y la gente empezaba a bailar. La presencia de Ariam no había cambiado el curso de la noche, ella seguía siendo el centro de atracción y el enojo de Cecil no disminuyó en ningún momento.
Cecil caminó por el lugar, tramando la manera de desquitarse de Ariam.
Sus ojos brillaron cuando vio a Alonso Gutiérrez dentro de la piscina bebiendo su cóctel mientras coqueteaba con las chicas que se encontraban a su alrededor. La sensación