—lo viste, ¿no lo viste?
—¿de quien habla señora?
—¡Santiago!
Juan, al ver la palidez de Hailey de inmediato llamo por su radio dando aviso de Santiago.
—señora, por favor suba al auto perdón, por mi distracción estaba mirando en mi laptop la seguridad
—debes estar más al pendiente Juan, es mi vida la que está en riesgo, si lo vieras visto parece un maniático, estoy segura que me quiere lastimar
—no lo hará señora, perdoname vamos la llevaré a la mansión
En el camino, Hailey fue orando por su