Arturo no soportó y se puso de pie, agarró del cabello a Yeimy.
—esto te saldrá caro Yeimy no te fue suficiente la última vez
—Arturo yo...— trata de decir ella
—Arturo por favor amigo, vuelve a la cama yo me encargo de ella— pide Paulo
Él no hizo caso, está cegado por la rabia—¿a dónde vas Arturo?— pregunta Paulo
—¡Escucha maldita perra!Hailey es mi esposa, la señora Villarreal y tú no tienes nada que hacer aquí.
Arturo salió de la habitación y camina con dificultad hasta llegar a la sala d