Al día siguiente, las chicas fueron a dar un último recorrido y luego se fueron al hotel en busca de su equipaje.
—Hailey, amiga no confíes en Santiago
—¿por qué?
—él y mi tío son unos sangrones
—bueno si tú lo dices pero, ahora ya le dije que si acepto verme con él, ¿que será lo que me va a decir?
—solo te digo que no le des confianza amiga, mejor vámonos para que no lleguemos tarde a nueva York
—tienes razón
Ellas llegaron al hotel, buscaron su equipaje y luego el taxi las espera a fuera del h