Arianne se levantó de la cama, soportando el malestar que sentía. Cogió su ropa y se dirigió al baño para cambiarse. Para cuando salió, Mark ya había terminado de empacar y estaba esperando en la puerta.
Su mirada se hundió cuando notó su caminar un poco inusual. Su expresión se volvió fría y sus pensamientos eran insondables.
Arianne seguía durmiendo en el avión, pero tenía miedo de tocar a Mark si se quedaba dormida. Se dio cuenta de que estaba de mal humor. No se había enfrentado a ella por s