Bernadette se sentó decrépitamente a un lado de la cama, su cabello estaba desordenado, y la mirada en sus ojos hacia Atticus era complicada. Al final, decidió no decir una palabra. Había pensado que vendría solo, pero ahora Summer también estaba aquí. No podía revelarle al mundo detalles tan insoportables. Esta era su última pizca de dignidad: "No es nada. He perdido. No pasó nada entre nosotros. Ese niño no es tuyo. Eso es todo”.
Summer la miró con asco. Ella pensó que escucharía alguna nueva