Después de pensarlo un poco, ella sacó su teléfono y le envió un mensaje a Mark. “Helen vino a verme. Sé que mandaste a Aery y Jean a la cárcel. No era necesario hacer eso. No te quiero deber nada. De ahora en adelante, mis problemas no son de tu incumbencia”.
Pronto siguió una respuesta. "Mientras seas mía, tus problemas siempre serán mi problema. ¿Tienes el descaro de enviarme un mensaje en vez de decírmelo a la cara?”.
Ella apagó su teléfono y se fue directamente a la cama. Ella se negaba a