Los ojos de Helen se llenaron de lágrimas. “Arianne… ya te he perdido, no quiero perder a otra hija. No puedo vivir una vida llena de arrepentimientos. Quiero aprovechar mi última oportunidad. No podré vivir si Aery se va. Su vida será destruida si termina con Jean. Yo ya te decepcioné, no puedo hacer lo mismo con Aery. No tengo elección”.
Arianne se mordió los labios. Ella permaneció en silencio por un largo tiempo antes de finalmente decir: “Qué indecisa. No es propio de ti”.
“Tal vez deberí