Arianne y Mark se echaron a reír. Los dos se tomaron de la mano y bajaron las escaleras de regreso a su almuerzo.
Sentir su mano en la de ella llenaba a Arianne con una inmensa sensación de seguridad y un deseo de unir sus dedos con los de él para siempre, para nunca separarse. Le encantaba el olor que provenian de él. Le encantaba el calor que se extendía en su mano desde la palma de él. Le encantaba cómo su ser más cálido, gentil y amable siempre estaba reservado solo para ella.
Amaba todo s