Alejandro no respondió. Sabía que Tiffany ya no lo amaba. Se había perdido tres años, lo que equivalía a toda una vida. Tendría que usar el resto de su vida para compensarle por decepcionarla durante los últimos tres años. Simplemente se negaba a creer que la chica cuyos ojos una vez estuvieron llenos de él y ya se había enamorado de otro hombre, lo amaba como una vez lo había amado a él.
Simplemente no podía aceptarlo... No quería cortar su conexión. Prefería renunciar a todo y tenerla a ella.