Mundo ficciónIniciar sesiónClara
El fuerte y persistente golpe me asustó. ¿Quién podría ser a estas horas de la noche? ¿Habrían invadido la bodega? Pensamientos aterradores cruzaron mi mente a medida que el golpe se intensificaba. Tragué saliva con miedo, asegurándome de que había muchísimos guardias allí. Era imposible que un rebelde entrara sin que le dispararan en el acto.
Aun así, eso no hizo que la visita inesperada fuera más reconfortante. Arrastré los pies hacia la puerta.
“¿Quién es?” murmuré.
“Ayúdame”, escucho a la persona susurrar.







