Capítulo 52
Me senté frente a Mark en la sala, con las manos apretadas en las rodillas, estaba cansada, confundida, me sentía una ficha de ajedrez en su juego
No sabía qué más quería de mí, ya me tenía a su merced, me manipulaba con lo que más amaba, y después de todo lo que me había obligado a hacer, después de meterme aquí a la fuerza, después de separarme de Santiago, queria enfrentarme a mi familia, que ellos supieran está verdad.
—¿Qué es lo que realmente quieres de mí? No entiendo nada —l