Mundo ficciónIniciar sesiónMis oídos zumbaban, verlo a él sonriendo de esa manera diabólica me hizo sentir más pequeña que una rata. Aun siendo una persona de unos cuarenta años; alto, delgado y pálido y de alguna manera atractiva para su edad, me dio más miedo que el enorme monstruo que había aparecido en el Comedor que tenía aspecto de una babosa gigante con caparazón.
—Vaya, vaya. Exorcistas celebrando —su voz era severa y hueca. Vi sus ojos, la Esencia que poseía era diferente a la mía, era como si t






