Punto de Vista de Elara
Mis hombros dolían por empujar ese maldito carrito de limpieza, pero mantuve la cabeza baja, con los ojos fijos en lo que había venido a lograr aquí.
Cada paso más adentro del palacio de Star Wars se sentía como caminar en la guarida de un lobo con carne atada a la espalda. Pero por Alison y esos bebés… fregaría cada piso de este lugar maldito si fuera necesario.
Nueva, cuida tu izquierda susurró una voz suave a mi lado.
Miré de reojo. Una doncella petite de piel morena