—¿Viste a la mujer que el jefe llevó adentro? —susurró el Empleado A.
—¿Qué mujer? —preguntó Karine mientras salía de la cafetería.
—El jefe llevó a una mujer a su oficina. La tenía rodeada con los brazos y se la estaba llevando como si fuera un bebé.
Karine suspiró y lo miró con el ceño fruncido.
—¿Ya terminaste tu trabajo? Antes de andar difundiendo rumores, supongo que no aprecias mucho tu empleo después de todo.
Dijo eso con fastidio antes de alejarse.
—¡Pero hablo en serio, todos lo