Mundo ficciónIniciar sesiónMire a mis chicos cuando estaba el la línea de meta, todos se acercaron impactados por la forma en que los supere, yo jadeaba por aire, si bien hacia bastante ejercicio hace mucho que no jugaba un partido. Solté el balón y me recargue en mis rodillas por qué de verdad estaba exahusta.
— ¡Señorita Lamberts! — el entrenador se acercó y me dio una botella de agua.
— Gracias... — la tomé casi toda de golpe, respiré y el sudor inundaba mi cabello y cara.







