Sin darse cuenta, las semanas se convirtieron en meses, para estas alturas Eloísa había alcanzado su cuarto mes de embarazo. La relación con Henrick había escalado desde aquella noche, en la que había decidido utilizar los sentimientos del hombre a su favor.
Ese día, tenía uno de sus chequeos prenatales con la doctora Becker, un chequeo en el que esperaba conocer el sexo de sus bebés. A su lado, se encontraba Helena e incluso estaba presente Henrick.
La joven se sentía incómoda ante aquella s