Con mucho dolor en su corazón, Eloísa tuvo que aceptar que debía irse, aun cuando el destino de su hermana fuese completamente incierto. De esa forma, la joven mujer se alistó esa mañana para llevar a cabo la penúltima fase de su plan de escape.
Con la excusa de necesitar nuevas vestimentas porque las que tenía le empezaban a quedar demasiado ajustadas, Eloísa se encontraba en el centro comercial recorriendo tiendas sin un verdadero interés de comprar absolutamente nada.
Como ya se había vue