—¡No puede ser, Vale! ¿No conoces a este misterioso presidente desde hace mucho?
—Sí, has ocultado eso muy bien.
—Rápido, cuéntanos, ¿cómo es este misterioso presidente? ¿Es guapo o no?
Valentina miró a sus amigas con ojos ávidos y una sensación de vanidad en su corazón que alcanzó su punto máximo. Aunque no lo había visto en persona, en su mente ya había esbozado un contorno perfecto. Pensó que un hombre tan poderoso y con antecedentes no podría ser feo en absoluto.
Así que, sin rodeos, dij