El Asistente Antonio marcó varias veces y el teléfono aparecía ocupado. Mientras marcaba no sé cuántas veces, Juan cogió la llamada de su móvil con cara oscura.
—Realmente me estás molestando, Asistente Antonio. Dile a Juan que no tendrá oportunidad de participar en esta exposición. —Dijo Lina con impaciencia.
—Soy yo. —Dijo con la voz baja.
Al oír la voz, Lina se tensó un momento. Juan siguió—¿Sería suficiente para optar a esta exposición que aumentara la parte de la subvención del Grupo Ra