Al encontrarse en ese ambiente oscuro, extremadamente oscuro, Luana sintió como si estuviera atrapada contra la pared tan pronto como se movió mínimamente.
Aún flotaba en el aire un olor persistente y desagradable a grasa. Sentía que el olor le era un tanto familiar, como si ya lo hubiera percibido en algún lugar, pero no podía recordar de dónde. Sus manos estaban amarradas. Tampoco podía hablar, porque su boca estaba tapada con cinta adhesiva.
También sentía que el entorno a su alrededor era m