—Señorita Luana, ¿sabe dónde está? —preguntó el secretario Wesley.
Miró a Luana y vio el descarado desdén en sus ojos. Ella ni siquiera frunció el ceño, ignorando por completo sus palabras. Una vez que ellos dieran el primer paso, ¡lo que pasaría después estaría fuera de control! Aunque fuera una de las líderes de la familia Curie, también era la madre de Lucca. Proteger a su hijo era su prioridad absoluta, sin importar las circunstancias.
En ese instante, la puerta de la dirección se abrió y u