El silencio entre ellos se extendió. Ni Chloe ni Liam hablaron. Por primera vez en años, no había malentendidos de pie entre ellos. No había ira. No había acusaciones. No había muros. Solo la verdad. Y de alguna manera eso era mucho más aterrador.
Chloe apartó la mirada primero. Su corazón se sentía inusualmente pesado. No porque estuviera triste. Sino porque finalmente entendía. La soledad. La carga. Los sacrificios. Liam los había cargado todos él solo. Durante años. Sin pedirle a nadie que l