El viaje de regreso del hospital fue sofocante. No por el silencio. Sino por los pensamientos que se negaban a abandonar la mente de Rose. La imagen de Chloe de pie en la escalera permanecía grabada en su memoria como una cicatriz. La incredulidad en sus ojos. El dolor. La confusión. El intento desesperado de evitar que Gwen cayera. Todo se repetía una y otra vez en la cabeza de Rose. Por más veces que revisitaba la escena, llegaba a la misma conclusión. Chloe no había empujado a Gwen. Había in