Rose permaneció inmóvil mucho después de dejar el pasillo. El sonido de sus pasos resonó por el corredor vacío mientras caminaba sin ningún destino en mente. Su rostro permanecía inexpresivo, pero por dentro, incontables emociones luchaban por dominar. El encuentro en el hospital la había sacudido más de lo que quería admitir. Ver a Chloe de nuevo no había traído alivio. Había traído dolor. Durante tres años se había convencido de que mantenerse alejada era la única forma de proteger a su mejor