Ha pasado una semana desde aquel famoso día. Ese día Caleb me pidió que fuera suya. Este día en el que me dejé llevar, en el que olvidé por una vez mi razón y en el que dejé hablar a mi corazón.
Y en una semana, Caleb me trajo mucho consuelo. Me trajo todo lo que nunca tuve en todos estos años de vida. Pero no sé si puedo darme el lujo de ser feliz... solamente por esta vez.
- jefe... dije en voz baja. Si Caleb alguna vez me pide que esté con él… ¿Debería aceptar?
- Sí! Es una oportunidad, Maya