La reacción de Maya tuvo tres fases distintas.
La primera fase duró aproximadamente cuatro segundos y consistió en un silencio absoluto, lo cual, para Maya, equivalía a una ovación de pie.
La segunda fase duró considerablemente más e implicó ese sonido agudo y particular que Maya hacía cuando algo superaba su capacidad emocional y necesitaba un momento de expresión física antes de que las palabras estuvieran disponibles nuevamente.
La tercera fase fue la conversación propiamente dicha, que tuvo