Justo cuando Charlotte se dio la vuelta, quedó frente a frente con Sophia. Al parecer, Su Alteza Real quería tener una charla con la mujer que la había reemplazado. Sophia cruzó los brazos y observó a Charlotte con una expresión de absoluto desprecio. Estaba claro que no le hacía ninguna gracia ver a la nueva novia de Williams.
Charlotte la miró en silencio, preguntándose si sería mejor marcharse o quedarse para averiguar qué quería. No buscaba problemas, y esa tal Sophia tenía toda la pinta de