Capítulo 34. Incomodidad.
Después de dieciocho horas de viaje y tres escalas después, habían llegado a Orlando. Todos estaban extremadamente agotados, Damian decidió dormir entre los brazos de Noah y Gabriella porque Elizabeth tenía su yeso y, obviamente, no se podía.
Claramente, el piloto del jet privado de Noah intentó hacer el viaje más cómodo para Damian y les hizo descansar en cada escala. También porque el viaje era horriblemente largo y lamentablemente, vivían al otro lado del mundo.
Todos sintieron pesar de que