Capítulo 34: El Sonido del Silencio
Laura
El trayecto hasta el baño transcurrió bajo una niebla de ansiedad. Mis dedos todavía hormigueaban y el eco de la voz de Rafael, el «Rafa» que se había escapado de mis labios delante de todos, martilleaba en mi cabeza. Había roto la regla de oro. Había expuesto la grieta de nuestro disfraz ante Ethan y ante la mitad de la élite de Nueva York.
—Oye, respira —dijo Alice, tocándome el hombro con suavidad mientras entrábamos en el lujoso tocador, revestido d