Capítulo 24: La Pelea que Se Convirtió en Fuego
Laura
Caí sobre su cama, el impacto me dejó sin aire por un segundo. El colchón suave amortiguó la caída, pero no la rabia que hervía dentro de mí.
Mi corazón latía con fuerza, una mezcla de furia y algo más peligroso: el deseo que siempre surgía cuando me miraba de aquella manera.
Estaba de pie junto a la cama, con los brazos cruzados y los ojos gris oscuro ardiendo como brasas encendidas. El sonido del cerrojo aún resonaba en la amplia habitació