Me gusta mucho George. Es carismático y buena gente.
— Sí, haces falta. Hasta Cora te está echando de menos — bromea él.
Entrecierro los ojos.
— ¿Cora, mi sobrina que me odia?
— ¿A quién odio? — la espoleta entra en la cocina con un disfraz de mariposa, balanceándose como si estuviera en un musical.
— ¿A mí? — bromeo.
Finalmente se gira hacia mí y viene corriendo a abrazarme, o mejor, a abrazar mis piernas.
— Te odio porque solo quieres estar con esos hijos no sé de quién y ya no tienes tiempo