---
Capítulo 30
Sienna Blake
— Estás extraña desde que llegaste aquí — comenta mi hermana, tocando mi frente como si estuviera midiendo mi temperatura. Frunzo las cejas, apartando su mano con delicadeza, para apoyar la cabeza en la mesa de su cocina.
— Estoy perfecta, déjate de ser la madre preocupada — refunfuño, cerrando los ojos, pensando en aquel casi beso entre yo y Damon más temprano, que por poco no ocurrió. La verdad es que no sé si estoy frustrada o aliviada por no haber concretado el