Sienna Blake
— El vestido te queda monísimo. No sé por qué no quieres usarlo. — Harper aparta los ojos del espejo y se gira hacia mí con la nariz fruncida.
— ¿Monísimo? — indaga con un tono sarcástico. — Ya se ve por qué no me gustó el vestido. — Pone los ojos en blanco, volviendo la atención al espejo. Sus manos se deslizan por la tela del vestido blanco de manga larga, que llega hasta la rodilla. Se ve tan delicada que me pregunto quién es esta Harper que tengo delante.
— Estás bonita, es en