Sienna Blake
Sorpresa. Así es como me siento después de haber recibido una llamada del señor arrogante, preguntando si había conseguido convencer a Miles para ir a la escuela.
— Con mucho trabajo, logré llevarlo a la escuela. No se preocupe, señor Black, hice mi trabajo — no puedo ocultar el sarcasmo en mi voz. Si estuviera frente a mí, seguro estaría con esa cara seria de él.
— Qué bien, niñera — replica en el mismo tono. Casi pongo los ojos en blanco. — Así me gusta.
Ahogo una risa desdeñosa.