60. LÍA, ME HA TRAICIONADO.
Arthur.
Busque a Lía con la mirada, no estaba por ningún lado, según mi madre, Lía había venido, pero no estaba aquí.
Marqué una vez más su número, pero seguía sin responder. El silencio del otro lado de la línea me ponía nervioso. ¿Qué estaba pasando? Solté un bufido, intentando contener mi frustración, y me acerqué a mis padres, que estaban disfrutando de la fiesta con las niñas.
—Madre, ¿has visto a Lía? Dijiste habia venido, pero no sé qué pasó.
—Sí, vino. Nos entregó los regalos y dijo que