A la mañana siguiente, Logan condujo el coche lentamente hacia el semáforo cerca del edificio de la oficina. El ambiente en el coche era cálido y tranquilo, con una suave música resonando desde el sistema de sonido. Logan detuvo el coche y se volvió hacia Yana, con una chispa de diversión en los ojos.
—¿Cuánto tiempo más vamos a seguir con esta relación clandestina? —preguntó Logan en tono de broma, con una sonrisa en los labios.
Yana sintió una ola de nerviosismo, pero aun así dijo:
—Cuando me