Mundo ficciónIniciar sesiónLas mujeres se levantan y se van después de comer, Klaus y yo nos quedamos sentados, cuando terminan por recoger la mesa los empleados comenzamos a jugar ajedrez a pesar de ser muy competitivo, Klaus me tiene paciencia.
— Así que enamorado de una latina, ¿no? — dice mirándome, muevo el caballo y asiento.
— Han pasado muchos años desde que no me había sentido así, la verdad — se ríe y ruedo los







