LENI
—Leni, debes quedarte a salvo. No puedo arriesgarme a perderte —La voz de mi padre resonaba con una mezcla de preocupación y determinación que me hizo estremecer. Era un tono que no admitía discusión, uno que había escuchado muchas veces a lo largo de mi vida, pero que en ese momento parecía más grave que nunca.
—Papá, soy lo suficientemente grande para cuidar de mí misma. No necesito que me cuiden como si fuera una niña —Repliqué, aunque sabía que mis palabras eran más un intento de rea