LENI
La tensión en el aire era palpable. En el momento en que Ardian, con una expresión furiosa, me arrancó la carta de las manos, sentí cómo el terror se apoderaba de mí. La misiva, escrita por Dax, contenía información que no solo concernía a nosotros, sino a todo el reino de Tafaryen. A pesar de que Leysa intentaba calmar a su hermano, la atmósfera seguía cargada de electricidad.
—¡Dax no puede estar hablando en serio! —gritó Ardian, su voz resonando por las paredes del salón.
Leysa frun