ARDIAN
Admito que mis padres nunca fueron los mejores, y que mi madre siempre actuó sin importarle la vida de los demás, gobernando con mano de hierro y educándonos para ser tiranos, pero eso no quita el hecho de que aún con todos esos errores, se trataba de la mujer que me dio la vida, y el dolor en mi pecho al verla muerta de esa manera tan humillante para un King, hace que me hierva la sangre.
Mi padre sigue sin dirigirme la palabra, los del consejo lunar siguen sin aceptar el hecho de que