«Sí, ¿quieres conducir tu coche ahora o quieres que el concesionario te lo envíe a casa?».
Aleandro pensó que la voz de León era un poco alta, fuera o no su intención.
La sonrisa que Alejandro tenía en la cara desapareció. Cuando escuchó la voz de León, se le enfrió la cara.
Aunque vivían uno al lado del otro desde que eran niños, Aleandro y León nunca fueron cercanos.
El hermano mayor de Sherly nunca fue amistoso ni cercano a ellos. Los dos jóvenes amos de Gilren sólo jugaban con Sherly.
Así q