Punto de vista de tercera persona
Domenico había estado soñando con Valentina durante días. En cada sueño, ella estaba tirada en el suelo, cubierta de sangre. Veía a Magno pateándola en el estómago una y otra vez, veía su rostro pálido y débil, y la oía susurrar su nombre antes de desmayarse.
Siempre se despertaba empapado en sudor y buscaba su teléfono sin pensarlo. Cuando abría el chat, el último mensaje seguía siendo el video que ella le envió el día que fue a la oficina de la famiglia.
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