A primera hora de la mañana, alguien llamó con fuerza a la puerta de la habitación de Diana y George.
Eran varios hombres del Alfa Stevan.
Les informaron de que aquel día tendrían una misión especial, por lo que no era necesario que acudieran a la oficina.
Lo extraño era que nadie les explicó en qué consistía ese trabajo.
Simplemente los hicieron subir a un vehículo y les ordenaron obedecer.
George le dio un codazo a Diana para que dijera algo.
Ella giró ligeramente la cabeza después de asegura