No era solo la enfermera la que actuaba de forma extraña, sino toda la gente de este hospital.
Al principio, Diana quiso pensar que quizá se comportaban así porque ella era nueva y recibía un trato preferencial por parte de su Alfa, pero no parecía ser eso.
Diana estaba deseando preguntarle algo a la enfermera. Le apretó la mano una y otra vez hasta que, en un pasillo más tranquilo, por fin soltó su pregunta.
«¿De verdad todo el mundo aquí es tan frío?»
La enfermera giró la cabeza de repente,