Un mes después
Narra Charlotte
Suspiro profundo después de despertar al haber sido sedada para que los bebés tengan su medicación. Desde hace dos semanas, es necesario recibir la medicación cada cinco días y siempre debo ser sedada para que mi corazón no se altere demasiado.
Agotada por seguir siendo débil, me levanto y me digo una y otra vez que debo ser fuerte. Salgo de mi habitación y por la hora, sé que los niños no están aquí y mucho menos Curthwulf quien todos los días sale a trabajar.
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