Capítulo 127: Compartir culpa

El abrazo llega a su fin solo cuando suspiro profundo después de desahogarme. Es en ese momento que el chico me sonríe con sus ojos y yo agradezco por tener un enfermero gentil. Por lo que, sonrío asintiendo agradecida por haberme consolado cuando lo necesitaba.

— El punto es que sería bueno que compartieras con los niños ahora. Ellos sospechan ello y por eso, deben estar muy preocupados, así que, por favor, intenta dejar de lado la angusti
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