El punto de vista de Isabella
Seraphina no se mueve. Ella no parpadea.
"Realmente lo harías", dice ella. "Después de todo".
"Permite que toda mi vida fuera manejada por personas que pensaban que sabían mejor", dice Marisol.
Ella inclina un poco la cabeza "He terminado de ser uno de ellos. Elige". Ella le susurró a su oído.
Durante un largo y terrible momento, nadie en la cámara respira.
Entonces Seraphina se ríe suavemente, agotada, algo se desata en ella que suena casi como un alivio.
"Bien",